lunes, 10 de septiembre de 2012

Café sin cigarrillo

Tengo tantos datos en la cabeza que me veo demasiado "lazy" para conectarlos correctamente a estas horas de la mañana. La cosa es que hoy me he levantado a las 7 para ir a las 8 a clase, y después de esperar una hora y media la profesora no se ha presentado. Estos fallos no son habituales, pero soy la única gilipollas que madruga gratuitamente. Aún así no me ha importando porque me he ido a desayunar con Olga, la rusa. Me ha encantado, hemos hablado de nuestras diferencias culturales y he aprendido cosas que desconocía de Rusia. 

Oro de Moscú

Ahí me veía yo, sentada en una cafetería con mi camiseta de Star Wars y mis uñas mal pintadas mientras ella hablaba de lo cerca que está de tener que casarse, de ser madre y corroborar a la sociedad que no es una cualquiera, que tiene estatus suficiente para montar un bodorrio en La Plaza Roja (Красная площадьKrásnaya plóshchad) con 22 años y crear una familia de pequeños clones con ojos azules. Yo, por dentro, sé que se muere por tener un affaire con un españolito y enviar tanto clasicismo a la mierda.
Hemos planeado irnos las dos a Tallín dentro de 10 días. Por fin podremos beber cerveza sin pensar en el precio, pasear pos esa ciudad de cuento y reunirnos con mi amiga Lucía ( como punto intermedio ya que ella vive en Riga).

Hablando de Rusia, he recordado que Moscú era mi segunda opción, y ahora me alegro porque la primera fuera Finlandia. No puedo parar de pensar en la cantidad de rusos que emigran para formarse aquí y después de lo que me contó Tina ya estoy completamente segura de que esta elección ha sido la mejor decisión.

Tina Mulenga, emigró de Zambia a Finlandia porque su madre se enamoró de un rosado, sí. Ha vivido 7 años en Helsinki y ahora está en Lappeenranta haciendo un master de Business, por lo que estamos juntas en muchas asignaturas. 

Comida T-Rex (Cris,Tina,Nuria,Anna)

Hablamos de lo difícil que es acceder a la universidad, que de 5000 sólo entran 50, que invierten 2 años en prepararse las pruebas de acceso. Quizás sea esa la principal diferencia con España, donde cualquiera estudia y se saca una carrera aún siendo borderline; que aquí pueden ser unos borrachos, pero si van a la universidad es porque son mentes privilegiadas y obtuvieron un 10 en sus pruebas de acceso. Entonces, sonrío y me digo, "joder, qué privilegio". Por otro lado, ya os podéis imaginar el nivel exigido y la competitividad que desprenden las clases. Da miedo. 
Ve al grano Irene, haz lo que sabes.


Vocabulario: yo no hablo finés = en puhu suomea.


Ire necesita ayuda para arreglar su bicicleta. El guardabarros choca con la rueda y me frena. Emite un sonido desquiciante, como si llevara latas colgando y chocaran contra el suelo. Todo el mundo sabe cuando estoy cerca, se me escucha venir a kilómetros.
Un día de estos me mato. Fuera de bromas.


1 comentario:

  1. Ya es la tercera vez que escribo un comentario para decir que es un orgullo tener una hija como Irene. A ver si esta vez sé hacer bien las cosas y se publica. Besos. Esther

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