jueves, 28 de febrero de 2013

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Aunque la nieve se derrita y la calzada se tiña de un gris horrible, tengo que deciros que hoy me siento completamente completa. 
Me gusta este país y sus días, me gusta comer con todo mi grupo de amigos en Tekno y desvariar antes de un examen, me gusta aprobarlos. Me gusta poder montar en mi bici-Barbie mientras escucho música a todo volumen, me gusta ver a Rafa Bobo y tirarle de los mofletes. Me gusta verle todas las mañanas y leer el periódico durante el desayuno, me gusta ver a Nunu sonreír y ya de paso, contarle un chiste. Me gusta pisar la nieve con los dos pies y tener las manos libres. Me gusta el Jagermeister y el queso Edam del SMarket, comer salmón y pelar las patatas bailando Van Morrison. Me gusta chillar "Perkele!" y aprender 10 palabras nuevas cada día, ya sean en inglés, finés o catalán. Me gusta estar en contacto con mis amigas y pensar que mi hermana va a venir por mi cumpleaños a verme. Me gusta hacerle fotos. Me gusta ver a Gela en tv aunque odie ese maquillaje y ese canal. Me gusta recibir cartas de Sara y escuchar a Marta cada semana. Me gusta este sol aunque haga un frío del demonio. Me gusta llevarle nachos con queso a Anna mientras me cuenta sus hazañas francesas. Me gusta ver cómo el Madrid aplasta al Barsa rodeada de culés. Me gusta la ceja de Salinas y ver a Luis con camiseta de basket. Me gusta el camarero del Iltha y cómo me tira la cerveza. Me gusta ver al puerta estudiando medicina mientras pide el dni. Me gusta su sonrisa, su buen humor y su incapacidad de discutir. Me gusta organizar viajes a Laponia, me gusta pensar que en España no hay problemas y que somos todos ricos. Me gusta ir a la sauna con Ana y Vero. Me gusta cenar con las chicas de Rusko y vivir con Kroline, que me abrace y tenga ganas de hacer todo conmigo. Me gusta ver una película cada noche y Salvados los domingos. Me gusta cocinar ese pollo asado, me gusta cocinar. Me gustan estos tés y estos cafés, ponerle mucha espuma y mojar las Digestive. Me gusta todo, absolutamente todo lo que he analizado hoy. 
Espero que por allá abajo alegréis los días con "me gustas" reales, que eso ya nos hace ricos aunque sea por un día. 

lunes, 25 de febrero de 2013

La vida de los peces

Hace más de un año que mi primo Sergio me hablo de esta película. No la pude entender por aquel entonces porque nunca había experimentado la sensación de volver a tu lugar de origen después de un largo tiempo fuera. Supongo que será ese el momento en el que redescubres la parte del mundo que dejaste de ver. Es extraño sentir que no perteneces a ningún lugar en concreto cuando recorres la calle que algún día te hizo sentir como en casa. 
¿Y la gente? ¿Cambia la que se quedó o la que se fue? ¿Cambian los sentimientos o las mentes? Creo que lo que cambia es la atracción a determinadas mentes, y ese cambio tampoco tiene que ser malo, simplemente es una evolución, ¿me equivoco? 
No sé si entiendes lo que lees, igual es que no me explico muy bien y sin mis gestos más aún. Lo que está claro es que sigo lejos, tan lejos que la luna refleja un aura increíble porque no hay contaminación en el aire ni pájaros en mi cabeza. 



domingo, 24 de febrero de 2013

Globos y sudor.

Cada viernes y cada sábado, a las siete de la tarde una hora de relajación en la sauna de mi edificio. La primera vez te agobia el calor porque te impide respirar con normalidad, luego empiezas a notar las ventajas del sudor pintando tu cuerpo, el silencio en esa sala de madera y las piedras que desprenden humo con menta. 
Reconozco que me cuesta relajarme, siempre nerviosa pensando en el después y no en el ahora. La sauna me ayuda a sacar lo malo fuera, apreciar el silencio y aprender a escuchar la sangre de mi cuerpo recorriendo cada una de mis venas. Reuniones sin ropa y muchas nacionalidades. Hablamos de nuestros países, comentamos situaciones graciosas, cerramos los ojos y nos tumbamos sin mirar el reloj. 
No he vuelto a bajar a la sauna con Cristel y no lo volveré a hacer porque ya ha dejado el piso. A lo mejor suena cruel, pero no me ha costado despedirme de ella. La negatividad no pega con las paredes de mi piso, tampoco pega con la sonrisa de Kroline. Hemos comido todos juntos antes de su partida y, mientras la miraba desde mi ventana andar por la nieve con sus tres maletas, he tirado un globo morado y la he deseado suerte en silencio. Ahora somos dos en el piso, o tres, no lo sé. 

Me gusta el ambiente de este nuevo semestre. Hay mucha gente nueva y he conocido a un buen grupo de francesas. Rotamos los pisos para cenar juntas, cada una lleva su cena en un plato y bromeamos con pirómanos y putones rusos. 

Vamos a entrar en el sexto mes de nieve. ¿Gracioso? 
Gracioso es no saber si pisas agua o suelo. 

Anna se empeña en esquiar como una auténtica finesa, pero la pobre aprendió de la peor...Se cae. 

Siento si a veces es complicado manejar mi carácter. Tu paz me resta genio y eso me gusta. 
Nunca van a faltar galletas para el café, no te preocupes....

sábado, 16 de febrero de 2013

Quizás, quizás


La opresión no salpica austeridad, sólo acompaña la resistencia en cada esquina de sus calles y desmorona con arte su decadencia.
Siempre he pensado que la palabra “resistir” es consecuencia de un acto negativo, pero por lo visto en Cuba también puede ser positivo. Tantos años de lucha obligan a su gente a sacar un arte peculiar de la tristeza, sacar jugo de sus manos y movimiento de caderas. Dejarse llevar, cantar por la libertad y hacer que los días sólo puedan llevarse de una única manera, “Chan Chan”.
La fotografía con la que se ha de filmar el colorido de los coches y las fachadas destartaladas sólo puede ser cómo se muestra.
Desde el Polo Norte agradeces ver en pantalla abrazos y roce. La poca seriedad que dan a sus problemas les lleva a regalar ron a la virgen, seguir fumando puros habanos a los 85 años y bailar un par de gardenias con esas camisas coloridas.
Quizás, quizás lo que necesita el resto del mundo es una melodía que acompañe a las lamentaciones y así las convierta en páginas ligeras de un libro que termina sin un final. Entonces todo sería como en La Habana, donde lucharíamos sólo por un instrumento y lloraríamos sólo por no ver amanecer con tanta rapidez desde un puerto.  Acompañaríamos los días con sudor, sexo y saliva. Eso es lo que me aporta cada calle y lo que desde Finlandia añoro y pediría. 


lunes, 11 de febrero de 2013

February it's here.

Nunu. Helsinki. Foto de Laura Simón.

Helsinki. Foto de Laura Simón.

Helsinki. Foto de Laura Simón.

Helsinki. Foto de Laura Simón.

Lappeenranta.

Pizza snow.

Ruskonlahdenkatu. Mi calle. 

No hay vida sin polacas. 

La barbacoa

Pensaba que estaba soñando con alarmas, voces, chillidos...En realidad no. Me di cuenta cabalmente cuando Cristel entró en mi cuarto a las 06:30 diciendo que había fuego. 

"GET OUT! GET OUT!"

Mi corazón se estrelló contra mi pecho sin avisar. No sabía qué hacer, así que opté por ponerme el abrigo encima del pijama y bajar corriendo. "Joder, ¡joder! Tendré que salvar alguna de mis pertenencias...¿El ordenador?"
No pude pensar demasiado porque sin darme cuenta ya estaba abajo, justo en mitad de nuestra calle buscando con nuestro olfato el fuego en cualquier rincón.
Había un chico en la puerta del portal A. Estaba en manga corta y chanclas pero parecía no tener frío. Decía cosas sin sentido y trataba de irse a cualquier lado antes de ver el furgón de la policía llegar. 

"Pareces nervioso, ¿quieres venir a mi piso y te preparo una tila?"

Cristel había entrado en el edificio para ver qué pasaba...Ahí estaba yo, con Kroline y un tipo algo extraño pasando frío en la calle cuando apenas había amanecido. La gente corría por los pasillos en pijama de un lado a otro y el olor a pollo frito no cesaba. Baja Cristel y nos cuenta que uno de los inquilinos del A6 había intentado quemar su casa y luego tirarse por la ventana...


¿ Qué idea es esa? No sé si tiene más sentido tirarse desde un tercero cuando la capa de nieve del suelo amortiguaría su caída o intentar quemar su casa mientras el resto de sus compañeros duermen aún placenteramente...

De repente, Kroline y yo nos miramos. ¿ Este chaval extraño es el causante de todo? 
Sentí un escalofrío muy distinto al clima, era como un miedo mezclado con pena. 
Baja Rafa Bobo entrando en escena hablando en inglés:
- " ¡Ey! ¡Ya sé lo qué ha pasado! Un tipo loco ha intentado suicidarse quemando su casa y luego ha intentado tirarse por la ventana!"
- Rafa, ¡cállate! ¡Tienes delante al chaval del que hablas! ¡ CORTA!
- Ah, ¿si? Bueno, me da igual, a mí no me va a matar...

Estas son aventuras en Finlandia, donde no todos los suicidas son fineses, donde te das cuenta que la perfección alemana queda sumergida en algún piso incinerado y unas pupilas dilatadas. 


jueves, 7 de febrero de 2013

I´ll try anything once

No quiero, ni puedo imaginarme el momento en el que empiece a quitar las fotografías de estas paredes. Me agobia pensar que algún día no muy lejano tendré que dejar este iglú y será entonces cuando me obligue a restringir estas listas del Spotify que cuentan todo lo que pasa aquí. 

¿Dónde llevaré todos mis trastos? Quiero que se vayan con la nieve a algún sitio donde pueda recordarlos mejor que en Madrid. 

No he empezado a buscar trabajo, y debería. No sé por dónde empezar, ni dónde quiero ir, no sé cómo conseguir dinero, ni con qué ganas acabaré la carrera. Todos los días son un dilema y lo único que sé es que no sé absolutamente nada. A veces me apresuro con moverme y no caducar, pero al mismo tiempo se me dibuja un gesto imbécil en la cara mientras pierdo horas en este colchón. 


martes, 5 de febrero de 2013

Promoción fantasma

Tras mucho esperar noticias de mi tutor en España, llega un momento que me desespero. Le acribillo a e-mails diarios mientras espero qué hacer con mis asignaturas aquí, luego su respuesta llega mal y tarde, como siempre. Mi vocación pertenece al mundo audiovisual y mi interés lucrativo al económico, de ahí mi elección en estudiar CAV-LADE. Ahora no sé muy bien qué estudio pero sí sé que pertenezco a una promoción fantasma, la única promoción existente en esa licenciatura y probablemente a la que más dan de lado sin preocuparse por nuestra formación. En tercero de carrera nos amenazaron con echarnos de la universidad si no aprobábamos todo a curso por año. La cosa es que Bolonia arrasaba pisándonos los talones, nos perseguía examen tras examen intentando convencernos e incluirnos en su sistema educativo, ese sistema hecho y pensado con los pies. 
Muchas manifestaciones y huelgas después, logramos llegar a un sucio acuerdo: mantendrían nuestra triste licenciatura pero nos quitarían las clases de aquellas asignaturas arrastradas dejando sólo la opción de presentarse al examen a final de curso. Gracias por esta gran oportunidad.
¿Ahora? Ahora dicen y piensan en excluirse del maravilloso Plan Bolonia, y yo, yo ya no entiendo nada. ¿Alguien me puede explicar qué pasa? La ilusión con la que llegué el primer día a la universidad se ha visto agotada en algunos de mis fracasos por luchar. 
Hablando de últimas promociones, resulta que también soy la última promoción española que puede disfrutar y sacarle jugo a una beca Erasmus. A pesar de que me llamaran loca, escogí Finlandia y logré conseguir mi tan esperada plaza. SÍ. 
Creo que ya hablé de la importancia educativa en Finlandia al comienzo del blog, pero no me importa volver al tema ya que sé mucho más ahora. El respeto al alumno es algo primordial, no hay muchas reglas establecidas porque pertenecen más al aspecto cultural y social que los fineses aprehenden desde que nacen. Una vez llegó tarde un profesor y trajo bombones como disculpa, en los comedores te sirves tú la comida, puedes dejar tus pertenencias personales en cualquier lado porque nadie las va a coger, en los exámenes no escupes tus conocimientos en un papel, estudiar es gratis para todos, el temario está aplicado y basado en prepararte para la vida laboral, todos hablan tres idiomas, los exámenes se realizan todos a la vez en un mismo aula para ahorrar en costes, suelen haber dos o tres profesores por clase y cada uno imparte un aspecto de la materia según su especialidad, mi universidad te pone en contacto con empresas reales a la hora de realizar proyectos y los empresarios viajan hasta Lappeenranta sólo para reunirse con un novato estudiante. 
No estoy muy inspirada y tampoco tengo ganas de seguir hablando. Sólo sigo enfadada mientras busco un país en el que los profesores sean más importantes que los ministros, o al menos un país en el que los políticos se agachen a recoger un papel del suelo porque esa calle también es suya. 

Por cierto, ¿se ha muerto ya el Rey?