Tras mucho esperar noticias de mi tutor en España, llega un momento que me desespero. Le acribillo a e-mails diarios mientras espero qué hacer con mis asignaturas aquí, luego su respuesta llega mal y tarde, como siempre. Mi vocación pertenece al mundo audiovisual y mi interés lucrativo al económico, de ahí mi elección en estudiar CAV-LADE. Ahora no sé muy bien qué estudio pero sí sé que pertenezco a una promoción fantasma, la única promoción existente en esa licenciatura y probablemente a la que más dan de lado sin preocuparse por nuestra formación. En tercero de carrera nos amenazaron con echarnos de la universidad si no aprobábamos todo a curso por año. La cosa es que Bolonia arrasaba pisándonos los talones, nos perseguía examen tras examen intentando convencernos e incluirnos en su sistema educativo, ese sistema hecho y pensado con los pies.
Muchas manifestaciones y huelgas después, logramos llegar a un sucio acuerdo: mantendrían nuestra triste licenciatura pero nos quitarían las clases de aquellas asignaturas arrastradas dejando sólo la opción de presentarse al examen a final de curso. Gracias por esta gran oportunidad.
¿Ahora? Ahora dicen y piensan en excluirse del maravilloso Plan Bolonia, y yo, yo ya no entiendo nada. ¿Alguien me puede explicar qué pasa? La ilusión con la que llegué el primer día a la universidad se ha visto agotada en algunos de mis fracasos por luchar.
Hablando de últimas promociones, resulta que también soy la última promoción española que puede disfrutar y sacarle jugo a una beca Erasmus. A pesar de que me llamaran loca, escogí Finlandia y logré conseguir mi tan esperada plaza. SÍ.
Creo que ya hablé de la importancia educativa en Finlandia al comienzo del blog, pero no me importa volver al tema ya que sé mucho más ahora. El respeto al alumno es algo primordial, no hay muchas reglas establecidas porque pertenecen más al aspecto cultural y social que los fineses aprehenden desde que nacen. Una vez llegó tarde un profesor y trajo bombones como disculpa, en los comedores te sirves tú la comida, puedes dejar tus pertenencias personales en cualquier lado porque nadie las va a coger, en los exámenes no escupes tus conocimientos en un papel, estudiar es gratis para todos, el temario está aplicado y basado en prepararte para la vida laboral, todos hablan tres idiomas, los exámenes se realizan todos a la vez en un mismo aula para ahorrar en costes, suelen haber dos o tres profesores por clase y cada uno imparte un aspecto de la materia según su especialidad, mi universidad te pone en contacto con empresas reales a la hora de realizar proyectos y los empresarios viajan hasta Lappeenranta sólo para reunirse con un novato estudiante.
No estoy muy inspirada y tampoco tengo ganas de seguir hablando. Sólo sigo enfadada mientras busco un país en el que los profesores sean más importantes que los ministros, o al menos un país en el que los políticos se agachen a recoger un papel del suelo porque esa calle también es suya.
Por cierto, ¿se ha muerto ya el Rey?
Solo puedo decir que me da mucha envidia todo lo que estoy viendo fuera y no tenemos dentro.......... Tanta lucha para qué!!. Desde que estás en Finlandia y absorbo todo lo que vives y me enseñas, y me entra una terrible tristeza y sobre todo indignación. Disfruta mientras puedas y sigue enseñandonos todo lo que aqui no podemos aprender. T'estimo.
ResponderEliminarHola perla,
ResponderEliminarYa veo que hoy estás muy "indignada" pues desahógate junto a gente civilizada que te acogerá y te entenderá? porque aquí en este p... país no cambia nada. Bueno, sí, cambian las cosas, a peor! No pasa día que aparezca una nueva notícia sobre corrupción. Te pondré un ejemplo: en casa vemos un magazine a última hora de la tarde de una cadena que se llama "8 aldia". A las 21h dan las notícias y el presentador tiene la costumbre de informarnos de cuantos minutos diarios habla de corrupción. Empezó con noticias que duraban unos 10 minutos, ahora ya vamos por la media hora! Es triste pensar que más de la mitad del informativo es para darnos notícias sobre lo corruptos que son nuestros políticos, cónyuges, amigos, empresarios y funcionarios. Pero eso no es todo. Seguro que en Europa y en el mundo no se explican como en un país con un porcentaje del 26% de parados (casi 7 millones) de los cuales casi un 50% son jóvenes, no hemos salido a la calle a clamar al cielo por nuestos derechos. Nadie en su sano juicio lo puede entender.
Pues bien, una de las explicaciones que yo apunto se basa en la picaresca española, la economía sumergida, la solidaridad (que es lo único que ha aumentado en positivo) y, sobre todo, la família. Que suerte tienen nuestros políticos, verdad?
Por lo que respecta a tu última pregunta. No, aún -por desgracia- no.
Un beso muy fuerte :)