No sabéis las ganas que tengo de volver a Suecia. A lo mejor pensaré que no es para tanto cuando vuelva a pisar Estocolmo, a lo mejor me vuelvo a enamorar. Me encanta pensar que mis padres estaban buscándome cuando viajaron a los Países nórdicos. Cuando me enamoré no sabía ese detalle, y ahora me invento que por eso soy rubia, que por eso respiré tanta felicidad cuando estuve en el 2007. Me imagino a mis padres pensando nombres para mí mientras llenan sus ojos con estos paisajes. Los pantalones verde esmeralda de mi madre, las camisas con hombreras. No sé por qué no me traje a Finlandia aquella foto de Estocolmo atardeciendo que me regaló mi madre hace cuatro años. Espero que siga colgada en la pared de mi cueva.
¿Por qué eligieron Irene? Pues el título en esta canción suena muy bonito. http://www.goear.com/listen/3ff3e82/irene-beach-house
Qué ritmo tan placentero y suave. Soy otra de esas estúpidas a la que le atraen los chicos que saben tocar un instrumento, sea cual sea. Me gusta el bajo, me gusta la batería; pero si tocas un pianete de feria también te miraré como si fueras un Adonis griego cuando te escuche. Yo, sin embargo, soy incapaz de tocar un instrumento. Merche lo intentó conmigo. La víctima fue una guitarra y el número de notas sólo fueron 4. Nada, si soy incapaz de dejar de morderme las uñas no puedo pretender tocar entre dos aguas con esta manopla.
No pasa nada. Me quedo apreciando la buena música, que no sé si será sueca o no, pero saber entenderla ha sido uno de las herencias más importantes que me han dado mis padres.
Todas las mañanas me despierta un hombre gordinflón con su mochila aspiradora emitiendo un ruido horrible. Yo creo que no es aspiradora, es mochila de cazafantasmas. Todas las mañanas se dedica a despertar a todo el vecindario. Va de un lado a otro haciendo como que hace algo pero en realidad sólo marea las hojas. Las acumula en montoncitos por la calle, luego vuelve y con su tubazo sopla los montoncitos y vuelta a empezar. Lo más descojonante es la señora que va detrás barriendo las hojas que el otro se deja olvidadas por el camino.
¡Yo de mayor quiero esa mochila, un super tubazo y ejercer de cazafantasmas!
Ya han pasado dos meses. Dos meses en Madrid pasan sin darte cuenta, pero aquí es distinto. Creo que me hizo falta sólo la mitad de lo que llevo para aclimatarme al cambio. El otro día soñé con la vuelta a Madrid, y al imaginarme dentro de un coche por la M-30 me empezó a faltar el aire, como una sensación de agobio muy grande, como quien se queda encerrado en un ascensor durante 2 horas. Siempre he preferido las grandes ciudades, pero desde que voy en bici por Lappeenranta y sólo escucho el contoneo de los árboles me ha dado por encontrar el gusto a la tranquilidad. Por otro lado, los nervios me juegan muchas veces malas jugadas, me da por hablar muy rápido y no dejar de moverme, mi corazón se acelera y cuanto más lo hace más rápido va mi cabeza. Puede que mi gente de aquí todavía no conozca bien ese estado mío, me miran sorprendidos y se preguntan si he tomado algún tipo de estupefaciente. Cuando me daban esos arrebatos de hiperactividad en Madrid perseguía a mi hermana por casa, bailando y gritando, riendo...Joder, es que ella lo veía normal, no se asustaba sino que se unía. Y si la gente de aquí me mira raro es cuando me da por pensar que igual no es muy normal. Enciende una mecha, respira y piensa antes de hablar.
Los pantalones cada vez me quedan más pequeños y me veo horrible. Estoy deseando que llegue "la caja" de España y también recuperar mi iphone. Volver a hacer una sauna y sudar todo lo malo. Tocar manos nuevas, o las de antes. Volver a Estocolmo y enamorarme de ella como la primera vez.
El viernes hice el peor examen de mi vida. Me encantó darme cuenta de mi nueva adquirida capacidad para escribir miles de palabras económicas en inglés, pero me dieron ganas de salir corriendo del aula al leer las preguntas...Que de 20 supe contestar correctamente a 4, que odio suspender, que no lo llevo nada bien. Aquí no nos van a regalar ni una décima.
días de estudio.
Tanto cabreo hizo que me volviera loca, otra vez, ponerme el overall ( peto azul universitario) y reunirme en casa de los catalanes con otras 346632 personas más. Ensucié su suelo y reímos hasta llorar. Abracé muchomucho a Nuri, joder, me encanta romper la barrera esa que me impide tocar con cariño a otras personas.
Acudimos a una fiesta en el basement de la universidad, una fiesta de música electrónica con nuevos complementos de regalo...
- Oye tío, ¿ y si a la gente no le gusta este tipo de música?
- Ah, pues es verdad...Bueno, pues repartimos tapones en la entrada y si a alguno no le gusta lo que pinchamos pues que se los ponga.
Imagina que vas a una fiesta y los asistentes no hablan entre ellos porque llevan tapones en los oídos, no tiene mucho sentido. Lo de siempre, que están locos...Y ESO ME ENCANTA.
Ya por la mañana, a la vuelta, tuve otro accidente de bici. Derrapé, me clavé miles de piedrecitas en las manos, me hice heridas en las rodillas, los nudos del pelo se complicaron aún más. Antes de limpiar mi sangre quise comprobar que nadie de la zona me había visto, me salieron dos lágrimas y empecé a reír. Me fui a hacer la compra con el overall azul manchado de barro y las rodillas rotas. Gasté 50€ en comida y un paquete de tabaco.
¡Ay! ¡Perdonadme! No es que me haya olvidado, sólo que no paro a sacar la inspiración de paseo.
Hace una semana que ha llegado el frío y no me han avisado. Salgo por las noches, y de vuelta sin bufanda el resultado se traduce en anginas y ñoñería de más. No puedo parar de beber café, y mucho menos si pienso en estudiar folios que tardo horas en leer. No me resulta sencillo estudiar economía en inglés y mucho menos atender a un árabe hablando sobre el riesgo de la inflación.
La quesos está muy apática. Sale, se prepara un sandwich de mantequilla de cacahuete, se mete en la quesera, pasan dos horas, sale a ducharse, se mete, sale a la calle sin decir adiós y no vuelve en dos días. Resulta que ha estado en Helsinki. Ha hecho bien en no decir nada, porque lo llego a saber y monto una en casa que me deportan antes de tiempo. Lo que yo pienso es que está un poco harta de oírme cantar todo el rato por el piso, de verme en toalla aunque haga 2 horas que he salido de la ducha. Y es entonces cuando me acuerdo de mi madre diciendo " ¿todavía no te has vestido? ¡Qué manía con pasearte en toalla todo el día! ¡Ah! Y ya que estás, ¡ baja la música que nos van a echar del vecindario!". Por otro lado, mi relación con Cristel es muy buena. Dejamos las puertas abiertas y cotilleamos, toca la guitarra y yo bailo flamenquito del rico. Un día ella hace arroz, otro yo hago carne picada. Esta semana ha venido su novio Iván de Helsinki a hacer un curso de informática. Es bastante majete y hay buen rollo. Yo le dejo mis llaves y él me dejará las de su piso en la capital.
El trato con el resto de estudiantes empieza a parecerse al de una familia. Hay cariño, discusiones, rumores, abrazos, risas y comidas en grupo. Nada que con el tiempo no vaya a recordar con una buena sonrisa y alguna lágrima emotiva. Nuria sigue con sus pupas de siempre, Anna con sus amores, yo con mis caídas en bicicleta y mi obsesión por no ver crecer mi culo ni un centímetro más. Rafa en su cubil, que me trae alguna peli de vez en cuando y nos reímos sin parar metiéndonos el uno con el otro. Joder, qué buena gente.
El aire de la calle ya no es tan placentero, vamos, que si voy en bicicleta corro el riesgo de que se congelen mis lentillas. La luz empieza a faltar y me encarniza por dentro. Pero voy a la sauna, me despejo un rato y al salir, me da las buenas noches esa niebla verde que tanto me reconforta .
Vocabulario: Agua= Vesi 1, 2, 3 = yksi, kaksi, kolme
Curiosidad: Imaginad si es difícil el finlandés, que uno de los mejores escritores en esta lengua nunca ha sido traducido porque no se ha encontrado a nadie capaz de hacerlo.
Pd: Alguien encontró mi i-phone en el tren de Helsinki y lo devolvió a objetos perdidos de la estación. Cuando vuelva el 27 de Octubre, lo recogeré y lo besaré como a un primer amor. ¡No sabéis qué alegría tan inmensa! ¡Viva la gente noble de Finlandia!
Llevo todo el día con esta melodía en la cabeza. Estoy agobiada, pero ésto querrá decir que, a la vez, estoy más que contenta.
Ya está bien de escribir ñoñadas, ¡que hoy estoy que lo tiro y me río de mí misma!
He tenido mi primera exposición de proyecto Helmivisio, sí, muchos nervios y con mi inglés de Parla pues más aún. Kiira, la finesa más disciplinada de la clase y yo hemos estado 15 minutos en la palestra, aunque a mí me han parecido días...He empezado a hablar yo, todo acompañado de la Ire tartamuda que suda, la que se salta los determinantes que unen palabras y la que se inventa las diapositivas a pesar de haberlas estudiado antes muy detenidamente. Poco a poco he ido desenvolviéndome hasta que ha llegado el momento de citar los empresarios de Helmivisio. ¿Tuomas PAJA? ¿PAJA? Irene...¿PAJAAAAAAAAAA?
A Kiira le han empezado a salir ronchones rojos por la cara al escucharme decir eso, parecía un Alien saliendo del huevo. Yo me hacía pis y no podía dejar de cruzar las piernas como cuando subo por el ascensor de vuelta a casa. ¿PAJA? ¡Joder, Ireneeeeee!
Al terminar he tenido muchas ganas de llorar, pero me he reído. No había españoles, así que nadie ha gritado "HA DICHO PAJAAAAAAAAA". Otra cosa es que el profesor haya escrito en sus anotaciones T. Paja. La virgen de la paloma y todas sus compañeras las carroñeras....
A la vuelta he tenido que parar al super a comprar papel higiénico, café y leche. La cesta de la bici ha querido volcarse en mitad del camino y se me han caído las cosas en mitad de la carretera. Menos mal que el coche que venía lo conducía un abuelo y no llevaba la velocidad suficiente para aplastarme como a un gatete en la autopista.
Adiós y punto. Me voy a tomar una cerveza barata de lata porque me la merezco y porque me da la gana.
Llegados a este punto, me he dado cuenta de la inequívoca tendencia a unirnos según nuestros hábitos y gustos y el desacierto que es. Yo nunca he seguido estrictamente esa regla, pero sí es verdad que encasillo y etiqueto cada vez que conozco a alguien. Supongo que lo mejor que tengo es la facilidad para adaptarme a los cambios y conocer gente. Es bueno porque de cada mala influencia aprendes una lección y de la buena adoptas un valor, abres tu mente y restas egoísmo, conoces y desechas lo que no quieres volver a probar, controlas tus palabras y canalizas tu genio. Porque es mejor ser prudente, ese que no aspira al placer sino a la ausencia del dolor.
De no ser por Finlandia, seguramente, no habría conocido a Nuria y el tiempo me habría hecho arrepentirme muchos años después, tal vez, al conocer a otra persona diferente pero con una bondad tan grande como la suya. Si no la hubiera conocido no podría haber sumado, ahora, su personalidad a mi lista de lecciones. Es de las cosas que más me pesan para estar contenta a día de hoy.
Muchas veces me siento culpable por no mostrar un gesto cariñoso a esas personas que me han acompañado toda la vida y regalarlo a estas otras que me acompañan desde hace apenas días. Yo qué sé, me ha engatusado y todos los de aquí sentimos lo mismo por ella.
Es la primera vez en mi vida que entablo amistad con una persona menor que yo, y no hay peros. Me enseña disciplina y valores que desconocía, me encanta su ingenuidad y la intensidad con la que vive los acontecimientos que le ocurren por primera vez. Yo, por otro lado, intento que no se agobie y se exija tanto a sí misma. Opta a lo máximo y eso es bueno siempre que no le falte oxígeno en el cerebro para lograrlo. Aunque tenga una sonrisa permanente, le falta autoestima y aprender a sacar provecho de esos ojos tan increíbles que tiene.
No me gusta abrirme y pedir ayuda, pero ella siempre se da cuenta y sin que yo se lo pida, me da todo lo que puedo necesitar en ese momento. ¿Son los amigos de toda la vida los que verdaderamente nos conocen? ¿O son los que sólo conocen la etapa actual los que son capaces de mostrar una clara imagen de nosotros? Cierto es que yo no cambio a mis amigas de siempre por nada en el mundo, pero ésto de convivir en un país tan lejano y diferente al nuestro hace que cojamos un especial aprecio a los detalles y un valor a los abrazos muy poco común.
Aún habiendo perdido mi aifon en la estación de Helsinki y marearme en el ferri camino a Tallinn, puedo decir que ha sido uno de los mejores fin de semanas que he vivido jamás. ¡Uy! Sí, qué exagerada...Pero de verdad, han sido unos días cargados de energía positiva y anécdotas graciosas cada minuto.
Tallinn es una ciudad de cuento, muy europea pero no pierde ese aire frío de país del este. Dormimos 18 personas en los 8 metros cuadrados que nos proporcionaba el hostal backpackers del centro. El hombre del hostal nos aseguró una habitación japonesa bastante confortable; pero nos encontramos con un zulo lleno de agujeros que simulaban ser camas, 12 tíos sudando y roncando al mismo ritmo, maletas por el suelo y ropa mojada en cada esquina.
¿Cómo respiran 5 chicas en una habitación así? No lo sé, pero creo que aquel asqueroso hostal ha sumado puntos a esta aventura. A lo mejor nos hemos unido tanto por la falta de espacio, quién sabe. http://www.tripadvisor.co.uk/LocationPhotos-g274958-d1626253-w2-Gidic_Backpackers-Tallinn_Harju_County.html#30900664
No puedo resumir en una entrada todo lo vivido. Tampoco debería, ni quiero. ¿Cómo explicaría entonces nuestro intento de secuestrar una limusina? ¿ Qué hacer cuando te encuentras a un amigo dormido debajo de un montón de sillas? A pesar de quedarnos todos dormidos el domingo, no perdimos el barco de vuelta. No hemos perdido del todo la dignidad, pero sí la voz y las ganas de dormir.
Tallinn
Hostel
Helsinki
Tallinn
Rafa y la farmacia más antigua del mundo. Nos hizo repetir la foto 13 veces.
LIMUSIN
Tallinn
Tallinn
Tallinn
Me siento bastante triste e impotente por perder mi teléfono. No pude hacer fotos ni grabar videos.
Supongo que a mi sonrisa le da igual porque sólo se preocupa en agradecer estos días a la gente que me ha rodeado y al país que nos ha acogido sin escrúpulos. A las risas, a las rosas, a las canciones que hablan de ésto y a la buena cerveza.
El sentimiento que labro por Finlandia no deja de crecer. Me quedo con su gente, su ropa, su comida y su "calor".
Conocer otros países cortan el flujo de prejuicios, conocer ayuda a elegir con criterio.