domingo, 21 de octubre de 2012

Time is running out

Ya han pasado dos meses. Dos meses en Madrid pasan sin darte cuenta, pero aquí es distinto. Creo que me hizo falta sólo la mitad de lo que llevo para aclimatarme al cambio. El otro día soñé con la vuelta a Madrid, y al imaginarme dentro de un coche por la M-30 me empezó a faltar el aire, como una sensación de agobio muy grande, como quien se queda encerrado en un ascensor durante 2 horas. Siempre he preferido las grandes ciudades, pero desde que voy en bici por Lappeenranta y sólo escucho el contoneo de los árboles me ha dado por encontrar el gusto a la tranquilidad. Por otro lado, los nervios me juegan muchas veces malas jugadas, me da por hablar muy rápido y no dejar de moverme, mi corazón se acelera y cuanto más lo hace más rápido va mi cabeza. Puede que mi gente de aquí todavía no conozca bien ese estado mío, me miran sorprendidos y se preguntan si he tomado algún tipo de estupefaciente. Cuando me daban esos arrebatos de hiperactividad en Madrid perseguía a mi hermana por casa, bailando y gritando, riendo...Joder, es que ella lo veía normal, no se asustaba sino que se unía. Y si la gente de aquí me mira raro es cuando me da por pensar que igual no es muy normal. Enciende una mecha, respira y piensa antes de hablar.
Los pantalones cada vez me quedan más pequeños y me veo horrible. Estoy deseando que llegue "la caja" de España y también recuperar mi iphone. Volver a hacer una sauna y sudar todo lo malo. Tocar manos nuevas, o las de antes. Volver a Estocolmo y enamorarme de ella como la primera vez. 
El viernes hice el peor examen de mi vida. Me encantó darme cuenta de mi nueva adquirida capacidad para escribir miles de palabras económicas en inglés, pero me dieron ganas de salir corriendo del aula al leer las preguntas...Que de 20 supe contestar correctamente a 4, que odio suspender, que no lo llevo nada bien. Aquí no nos van a regalar ni una décima.


días de estudio.

Tanto cabreo hizo que me volviera loca, otra vez, ponerme el overall ( peto azul universitario) y reunirme en casa de los catalanes con otras 346632 personas más. Ensucié su suelo y reímos hasta llorar. Abracé muchomucho a Nuri, joder, me encanta romper la barrera esa que me impide tocar con cariño a otras personas. 
Acudimos a una fiesta en el basement de la universidad, una fiesta de música electrónica con nuevos complementos de regalo...


- Oye tío, ¿ y si a la gente no le gusta este tipo de música?
- Ah, pues es verdad...Bueno, pues repartimos tapones en la entrada y si a alguno no le gusta lo que pinchamos pues que se los ponga.

Imagina que vas a una fiesta y los asistentes no hablan entre ellos porque llevan tapones en los oídos, no tiene mucho sentido. Lo de siempre, que están locos...Y ESO ME ENCANTA.
Ya por la mañana, a la vuelta, tuve otro accidente de bici. Derrapé, me clavé miles de piedrecitas en las manos, me hice heridas en las rodillas, los nudos del pelo se complicaron aún más. Antes de limpiar mi sangre quise comprobar que nadie de la zona me había visto, me salieron dos lágrimas y empecé a reír. Me fui a hacer la compra con el overall azul manchado de barro y las rodillas rotas. Gasté 50€ en comida y un paquete de tabaco. 


Rakastan sinua significa te quiero.


2 comentarios:

  1. Ve con cuidado!!. Un día me das a dar un susto de verdad con la dichosa bici!!.
    Animo mi amor!!. Te quiero. Lídia.

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