martes, 23 de octubre de 2012

Back to...

No sabéis las ganas que tengo de volver a Suecia. A lo mejor pensaré que no es para tanto cuando vuelva a pisar Estocolmo, a lo mejor me vuelvo a enamorar. Me encanta pensar que mis padres estaban buscándome cuando viajaron a los Países nórdicos. Cuando me enamoré no sabía ese detalle, y ahora me invento que por eso soy rubia, que por eso respiré tanta felicidad cuando estuve en el 2007. Me imagino a mis padres pensando nombres para mí mientras llenan sus ojos con estos paisajes. Los pantalones verde esmeralda de mi madre, las camisas con hombreras. No sé por qué no me traje a Finlandia aquella foto de Estocolmo atardeciendo que me regaló mi madre hace cuatro años. Espero que siga colgada en la pared de mi cueva.




¿Por qué eligieron Irene? Pues el título en esta canción suena muy bonito. http://www.goear.com/listen/3ff3e82/irene-beach-house

Qué ritmo tan placentero y suave. Soy otra de esas estúpidas a la que le atraen los chicos que saben tocar un instrumento, sea cual sea. Me gusta el bajo, me gusta la batería; pero si tocas un pianete de feria también te miraré como si fueras un Adonis griego cuando te escuche. Yo, sin embargo, soy incapaz de tocar un instrumento. Merche lo intentó conmigo. La víctima fue una guitarra y el número de notas sólo fueron 4. Nada, si soy incapaz de dejar de morderme las uñas no puedo pretender tocar entre dos aguas con esta manopla.
No pasa nada. Me quedo apreciando la buena música, que no sé si será sueca o no, pero saber entenderla ha sido uno de las herencias más importantes que me han dado mis padres.

1 comentario:

  1. Que bonito Irene!! Conforme te iba leyendo retrocedía en el tiempo y me he puesto un poco melancólica. No te gestamos en Laponia, pero algo nos llevamos de allí.....que tu te apoderaste!!. MUAK.

    ResponderEliminar