No sé si os he contado alguna vez mi manía con la luz, y es que puedo tirarme una hora cambiando la dirección de mi lámpara para crear la atmósfera perfecta, alguna vela y las cortinas siempre abiertas. Con el mes de Marzo la incidencia de los rayos es mucho más vital, la nieve se convierte en purpurina y llegar andando hasta el centro del lago Saimaa te ayuda a apreciar el lado bueno de las cosas. Supongo que nunca más volveré a andar sobre un lago, así que aproveché la luz para coger mi cámara e irme sola a caminar sin las manillas de un reloj.
He aprendido a cocinar lasaña de atún con mascarpone.
Todavía no hemos pensado título para esta foto, pero tiene que ser algo bueno.
la foto de la ducha es preciosa!!!
ResponderEliminarMiss your smile
ResponderEliminar