Tengo la sensación de llevar en Finlandia un año y conocer a esta gente de toda la vida. Es tanta la intensidad con la que se viven los momentos que asusta, pero también gusta. Ponemos motes, vamos a la universidad y gochoneamos en los comedores, recogemos latas del suelo para que nos devuelvan 15 céntimos al reciclar, cenas en pisos, bailes y palabras finesas, roban bicis y yo me las cargo. Hablamos de nuestra gente y nuestros hábitos, y aunque os echamos de menos, estamos tan entusiasmados con este cambio que se nos olvida eso de la nostalgia y dejar de sonreír por un momento.
La nostalgia es rara, ¿no? Tener nostalgia en sí no es malo, eso significa que te han pasado cosas buenas y simplemente las echas de menos. ¿Se podrá tener nostalgia de algo que aún no ha pasado?
Esto también me sirve para plasmar las experiencias y tener un apoyo cuando esos momentos lleguen a mí.
Anna
Mis comidas
Anna
Rafa, Anna
Lolo
Curiosidades: Finlandia es el primer consumidor de café del mundo, y también de los principales consumidores de helados. Comen con leche, el agua con gas, y todas las comidas van acompañadas de pan con mantequilla en grandes cantidades.
Consejo: si puedes elegir dónde cenar, hazlo en casa de mujeres. Los hombres sobreviven a base de pasta, pizza y arroz.
Gracias a Nuria y Anna por compartir su embutido ibérico con nosotros, y por esa cena con amor que nos han preparado. Iremos más por Karanko, ¡que en bici no está tan lejos!



Princesa :)yo te voy a buscar a la salida!
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