lunes, 13 de mayo de 2013

RUSSIA. Chapter 1

Sólo el que viaja sabe lo placentero que es guardar todas esas millas en imágenes cuando, por fin, se relaja. Rusia no es tontería, sus trenes tampoco. 
El viaje empezó en un tren desde Vainikkala (cerca de Lappeenranta) a San Petersburgo. Allí nos reuniríamos con la mejor moscovita, Olga Sycheva. Muchas rozaduras, noches en hostales y ampollas después descubriríamos el encanto de la Rusia más europea. El Hermitage, vivir el día de la victoria, CCCP, hoz y martillo, vodka, discotecas que son casas ocupas, la ausencia del inglés, 20 kilos de mochila a la espalda, ausencia de higiene, sed, calor, contaminación, ruido. Rusos. 
Mejor patear que pagar.
Los rusos nunca me han gustado, pero sus ciudades son otra cosa... Tanta historia acongoja, y sentarse en la Plaza Roja y divisar las 7 torres de Stalin embriaga a cualquiera. En este viaje hemos estado cerca de desmoronarnos del cansancio, pero aún así hemos unido más lazos que nunca. Nos hemos prestado ropa y hemos dormido en un tren de mala muerte rodeados de niños rusos bebiendo vodka. Hemos sudado y nos hemos duchado juntos. Me gusta viajar así, nada de viajes organizados, mapas y roña. 
Prometo escribir más sobre este viaje. Ahora dejo algunas de las fotos que hablan mejor que las letras.














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