¡Ay! ¡Perdonadme! No es que me haya olvidado, sólo que no paro a sacar la inspiración de paseo.
Hace una semana que ha llegado el frío y no me han avisado. Salgo por las noches, y de vuelta sin bufanda el resultado se traduce en anginas y ñoñería de más. No puedo parar de beber café, y mucho menos si pienso en estudiar folios que tardo horas en leer. No me resulta sencillo estudiar economía en inglés y mucho menos atender a un árabe hablando sobre el riesgo de la inflación.
La quesos está muy apática. Sale, se prepara un sandwich de mantequilla de cacahuete, se mete en la quesera, pasan dos horas, sale a ducharse, se mete, sale a la calle sin decir adiós y no vuelve en dos días. Resulta que ha estado en Helsinki. Ha hecho bien en no decir nada, porque lo llego a saber y monto una en casa que me deportan antes de tiempo. Lo que yo pienso es que está un poco harta de oírme cantar todo el rato por el piso, de verme en toalla aunque haga 2 horas que he salido de la ducha. Y es entonces cuando me acuerdo de mi madre diciendo " ¿todavía no te has vestido? ¡Qué manía con pasearte en toalla todo el día! ¡Ah! Y ya que estás, ¡ baja la música que nos van a echar del vecindario!". Por otro lado, mi relación con Cristel es muy buena. Dejamos las puertas abiertas y cotilleamos, toca la guitarra y yo bailo flamenquito del rico. Un día ella hace arroz, otro yo hago carne picada. Esta semana ha venido su novio Iván de Helsinki a hacer un curso de informática. Es bastante majete y hay buen rollo. Yo le dejo mis llaves y él me dejará las de su piso en la capital.
El trato con el resto de estudiantes empieza a parecerse al de una familia. Hay cariño, discusiones, rumores, abrazos, risas y comidas en grupo. Nada que con el tiempo no vaya a recordar con una buena sonrisa y alguna lágrima emotiva. Nuria sigue con sus pupas de siempre, Anna con sus amores, yo con mis caídas en bicicleta y mi obsesión por no ver crecer mi culo ni un centímetro más. Rafa en su cubil, que me trae alguna peli de vez en cuando y nos reímos sin parar metiéndonos el uno con el otro. Joder, qué buena gente.
El aire de la calle ya no es tan placentero, vamos, que si voy en bicicleta corro el riesgo de que se congelen mis lentillas. La luz empieza a faltar y me encarniza por dentro. Pero voy a la sauna, me despejo un rato y al salir, me da las buenas noches esa niebla verde que tanto me reconforta .
Vocabulario: Agua= Vesi 1, 2, 3 = yksi, kaksi, kolme
Curiosidad: Imaginad si es difícil el finlandés, que uno de los mejores escritores en esta lengua nunca ha sido traducido porque no se ha encontrado a nadie capaz de hacerlo.
Pd: Alguien encontró mi i-phone en el tren de Helsinki y lo devolvió a objetos perdidos de la estación. Cuando vuelva el 27 de Octubre, lo recogeré y lo besaré como a un primer amor. ¡No sabéis qué alegría tan inmensa! ¡Viva la gente noble de Finlandia!
Llevo todo el día con esta melodía en la cabeza. Estoy agobiada, pero ésto querrá decir que, a la vez, estoy más que contenta.
Uff! Por fin! Estaba deseosa de leer de nuevo tus bonitos relatos. Me encanta lo que cuentas y como lo cuentas!!. Me alegro mucho lo del i-phone.
ResponderEliminarTu fan nº 1 ...... mami Lídia. muak muak xoxo
Hola perla,
ResponderEliminarHace días que queria escribirte, porque he tenido "movida" en el trabajo y no me ha sido posible, pero he leído todas tus aportaciones. Esta última y la de la "paja" son Irene total. Me encantan!!! Es fantástico que la niebla verde te reconforte porque ha de ser duro percibir que cada día hay menos luz. Tienes mucha suerte de estar rodeada de gente encantadora y que os complementeis todos. A ver si nos vemos pronto.
Un besazo muy fuerte, :)