A ver si al final va a tener razón mi primo con eso de que voy a utilizar el blog no sólo para escribir sobre Finlandia...Puede que mi habitación tenga poco que contar, cosas que no se hayan repetido desde el quinto día, digo.
Ahora mismo me encontraba analizando una tarta de arándanos, una película que trata de los que sufren por estúpidos y estúpidos que no se enteran ni de la mitad. Están los que lloran y beben, los que sufren solos y ejercen de fuertes, los que hablan pero no saben lo que quieren, los que dañan y engañan, los que buscan pero no aciertan dónde, los que se lamentan y los que superan. Te puedes etiquetar una vez que te has visto apoyado en alguna barra de un bar, secando lágrimas ajenas o dando abrazos que no sientes. Mientras, me pregunto por qué la gente se empeña en hablar de cosas que no entiende, cosas que ni conoce ni ha vivido. Por qué preferimos una canción Pop que hable de un amor que no existe a una canción Folk que sude sinceridad y austeridad. No lo entiendo, si al final esas manos que tanto te gustan sólo van a estorbarte. Será entonces cuando te vuelvas un puto egoísta y decidas volverte ese extraño que no se atreve ni a mirar a los ojos cuando os encontréis de casualidad.
Ahora mismo me encontraba analizando una tarta de arándanos, una película que trata de los que sufren por estúpidos y estúpidos que no se enteran ni de la mitad. Están los que lloran y beben, los que sufren solos y ejercen de fuertes, los que hablan pero no saben lo que quieren, los que dañan y engañan, los que buscan pero no aciertan dónde, los que se lamentan y los que superan. Te puedes etiquetar una vez que te has visto apoyado en alguna barra de un bar, secando lágrimas ajenas o dando abrazos que no sientes. Mientras, me pregunto por qué la gente se empeña en hablar de cosas que no entiende, cosas que ni conoce ni ha vivido. Por qué preferimos una canción Pop que hable de un amor que no existe a una canción Folk que sude sinceridad y austeridad. No lo entiendo, si al final esas manos que tanto te gustan sólo van a estorbarte. Será entonces cuando te vuelvas un puto egoísta y decidas volverte ese extraño que no se atreve ni a mirar a los ojos cuando os encontréis de casualidad.
Apaga la radio y esa canción tan horrorosa...No repitas que tu ilusión es verte vestida de blanco porque al final acabarás fumando en la puerta de alguna iglesia durante una ceremonia.
Simplemente pisar suelo desconocido puede cambiarte el color de la sangre, su calor y, yo creo que, hasta el grupo al que pertenece. Aquello que lo aceleraba sólo te trae una imagen, la última. Vuelve a pisar un poco más fuerte (sin romperte el tobillo) para recordar quién eres y dónde estás, que no se te olvide el tiempo que ha pasado ni a quiénes sí quieres para siempre.
Recuerda que decir "siempre" sólo sirve para ser incapaz de olvidar el momento en que lo dijiste justo cuando te has arrepentido. Lo que no me atrevo a rectificar es que hay cosas que nunca se olvidan. Y ya que estamos, ojalá también existan esas cosas que nunca cambian.
Hola perla,
ResponderEliminarCuando leo tus escritos me vuelvo nostálgica, profunda y demasiado reflexiva. Los adoro, pero también me interesa tu pierna color rosa y saber si haces bondad para poder verte muy pronto.
Seguimos...:)
Ire... sé que hay una cosa que nunca cambiará...
ResponderEliminarMI AMOR INCONDICIONAL POR MI MEJOR AMIGA, TÚ.
TE QUIERO