viernes, 9 de noviembre de 2012

Pata quibrata

Siempre midiendo el tiempo. Cuándo borraré esta dichosa manía...Iba a comenzar diciendo que parecía ayer cuando caminaba 5 km del tirón por Estocolmo, pero no, eso ya no lo puedo hacer, así que no voy a hablar de lo mucho que andaba y la velocidad con la que lo hacía.
Para el que aún no lo sepa, resbalé caminando por la calle con una placa de hielo. No llevaba el calzado adecuado para la ocasión...Me caí, lloré mientras reía. Valli me movía el pie y repetía que sólo era un esguince leve y que no me preocupara. Ayer cuando me desperté tenía el pie muy hinchado, así que pedí ayuda a mi compañero Lolo para bajar con más seguridad las escaleras e ir a la universidad. Sacó fuerzas para cargar conmigo a caballito desde el tercer piso en el que vivo. Era arriesgado ir a la universidad a caballito con tanto hielo por el suelo...Finalmente decidí esperar a Nunu e irme al hospital con ella. Taxi para arriba...Taxi para abajo..."Igual lo tienes roto..Vuelve a las cuatro y te hacemos una radiografía para cerciorarnos". NO. NO PUEDE SER. POR FAVOR. NO.
Rotura de peroné, muletas, escayola rosa, reposo, seis semanas, paciencia, tranquilidad, trabajos, películas y muchas visitas de mis amigos.


Nunca me habían cedido el sitio en un autobús. Nunu dijo "la próxima vez que alguien te ceda un sitio en el bus será cuando estés embarazada". Me gustó, así que sonreí.

Es normal que mi halo protector se haya cansado de mí y haya decidido abandonarme. Tantas caídas a causa de mi torpeza no podían terminar bien...No voy a decir que me lo merezco, pero sí que es normal que nadie se sorprenda...Me caigo estando tumbada, qué esperas.
Agradezco que me pase ésto en un país como Finlandia, donde se esfuerzan en explicarte qué te ha pasado en inglés aunque no tengan ni idea del idioma. Me he sentido muy atendida y segura. Me han dejado elegir mi propia escayola, me han regalado un zapato y unas muletas con picos para la nieve.
La directora de la universidad me ha dicho que no me preocupe por nada, que ella hará todos mis papeleos, que me cuide y me recupere pronto.


Tengo un angel de la guarda, un angelito que empuja mi silla de ruedas y se ríe de mí bajo los efectos de la morfina, que me trae helado de chocolate a casa, que me ayudar a cocinar y a ducharme. Una amiga que pasa frío y me recoge del suelo cuando aún estoy sangrando.



Pero...¿y lo divertida que es la morfina qué?


Poco después de ésto, tiré unos biombos del hospital por culpa del pedo con las muletas...

Aunque esté un poco de bajón sólo puedo dar las gracias a todas esas personas que se han interesado y preocupado por mí estos dos días. Que han venido a verme a pesar de las bajas temperaturas, se han manchado las manos de tierra para cogerme y han dejado sus planes de lado para centrarse únicamente en los míos.

Agradezco que exaltes mi sonrisa aunque me duela hasta el pulso, ese detalle sólo aumenta las ganas de tomarme las desgracias con humor.

Quiero a quien guarda paciencia para caminar a mi lado y tardar 10 minutos por metro avanzado.

2 comentarios:

  1. Hola Irene, soy Virginia, quiero que te pongas bien pronto. Un besito, recuerdos de mis hermanos Victor y Alex. Adios

    ResponderEliminar
  2. Jajajajaja...¿Hasta en Valdepeñas me leen? Muchas gracias princesita!

    ResponderEliminar