domingo, 7 de abril de 2013

Alboroto.

Es como un pequeño lunar en la cara lo que la diferencia, apenas nada. Iba a ser complicado, nadie decía que no, pero era Lydia la que dudaba rotundamente de esa estabilidad mútua con tanta distancia de por medio. Pueden ser dos gotas de agua o dos climas distintos y a la vez completamente extremos, pero la verdad que ninguna de esas cosas por sí solas tienen belleza ni sentido completo. Hace poco, hasta hubo un día en el que me desperté ansiosa por estar aquí y no allí; no quería no poder recordar un guiño, y es que siempre he dicho que sus gestos son los que primero olvido y a la vez los que más anhelo. 
Cuando pienso en un reencuentro lo primero que me viene a la cabeza es la sonrisa, acompañada de empujones, cómo no. ¿Reencuentro? Una vez me prometiste que a los 18 me llevarías de viaje a Nueva York, tú y yo solas. Y la verdad es que no me puedo enfadar si 10 años después de todo aquello te traes hasta un pequeño pueblo finlandés sólo para verme. Tampoco me puedo enfadar porque todos saben que así no duro ni un minuto siendo persona, la simbiosis dejaría de funcionar hasta con un cruce de miradas.
Bromeo cuando digo que tus hijos estarán mal atendidos y envidiarán a los míos, y no lo hago cuando digo que me encantaría vivir a escasos metros de tu casa en un futuro. Sólo bastó un mes para darme cuenta de lo pesada que podía llegar a ser hablando siempre de tantos "amaneceres". Una más, otra entre tantas, pero la envidia más evidente es que exista una relación como esta. 

1 comentario:

  1. Hola perla!

    Que quieres que te diga teniendo contigo a tu querida hermana? Pues que lo pases muy bien con ella estos días y que este aniversario lo recuerdes siempre como una ocasión especial y única en tu vida. Aprovecha al máximo el tiempo y disfruta de los momentos más insignificantes y no por ello menos importantes. Un beso muy fuerte! Esther

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