Hace más de un año que mi primo Sergio me hablo de esta película. No la pude entender por aquel entonces porque nunca había experimentado la sensación de volver a tu lugar de origen después de un largo tiempo fuera. Supongo que será ese el momento en el que redescubres la parte del mundo que dejaste de ver. Es extraño sentir que no perteneces a ningún lugar en concreto cuando recorres la calle que algún día te hizo sentir como en casa.
¿Y la gente? ¿Cambia la que se quedó o la que se fue? ¿Cambian los sentimientos o las mentes? Creo que lo que cambia es la atracción a determinadas mentes, y ese cambio tampoco tiene que ser malo, simplemente es una evolución, ¿me equivoco?
No sé si entiendes lo que lees, igual es que no me explico muy bien y sin mis gestos más aún. Lo que está claro es que sigo lejos, tan lejos que la luna refleja un aura increíble porque no hay contaminación en el aire ni pájaros en mi cabeza.

Somos peces, encerrados en tarros, condenados a observar todo desde dentro.
ResponderEliminarTe echo mucho de menos... ni la esencia de lo que eres, ni la esencia de lo que soy ha cambiado... todo sigue igual, pero sin ti
ResponderEliminarTe quiero
A mi también me gusto mucho esta película chilena, la mirada de los personajes lo decían todo (según Fernando, un tubo, a él no le gustan las películas lentas en las que además tu tienes que sacar tus propias conclusiones, jajaja). Un beso guapa, me encanta que te interese el cine de habla hispana.
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